Protocolo de triage en urgencias: papel del auxiliar de enfermería

Ineforma

Auxiliar de enfermería

Tabla de contenidos


En las salas de urgencias, el tiempo es un factor determinante. Cada minuto cuenta cuando se trata de priorizar la atención médica a pacientes que llegan con diversas condiciones de salud. En este contexto, el triage en urgencias se convierte en un proceso clave para clasificar a los pacientes según la gravedad de su estado. Este procedimiento asegura que los recursos médicos se asignen de manera adecuada, optimizando los resultados clínicos.

Este artículo abordará en detalle cómo se lleva a cabo un triage en urgencias, cuál es el protocolo estándar y cómo los auxiliares de enfermería desempeñan funciones esenciales en este proceso. 

¿Para qué sirve el triage?

El principal objetivo del triage es garantizar que los casos más críticos reciban atención inmediata, mientras que aquellos menos urgentes puedan esperar sin comprometer su bienestar. Dentro de este protocolo, el auxiliar de enfermería desempeña un papel crucial, contribuyendo al flujo eficiente de pacientes y apoyando al equipo médico en la implementación de las evaluaciones y el seguimiento de cada caso.

El triage permite clasificar y priorizar a los pacientes en situaciones de urgencias médicas, basándose en la gravedad de su estado de salud. De esta manera, se optimiza el uso de los recursos médicos disponibles. 

Este proceso es esencial en entornos donde los recursos son limitados o la demanda de atención médica es elevada, como en salas de emergencias, desastres naturales o situaciones de catástrofes. Al dividir a los pacientes en categorías según la urgencia de su tratamiento, el triage ayuda a los equipos médicos a tomar decisiones rápidas y eficientes, mejorando las posibilidades de supervivencia y reduciendo complicaciones en los casos más graves. Además, el triage también contribuye a evitar la sobrecarga del personal médico, ya que permite una gestión más efectiva del flujo de pacientes.

Cómo se hace un triage en urgencias

El proceso de triage comienza tan pronto como el paciente llega a la sala de urgencias. Un profesional de salud, a menudo una enfermera o un médico, evalúa rápidamente los síntomas del paciente. Los pacientes se clasifican en diferentes categorías de urgencia, que pueden variar dependiendo del hospital, pero que generalmente incluyen:

  • Emergente (Rojo). El paciente necesita atención inmediata.
  • Urgente (Naranja/Amarillo). El paciente necesita atención rápida, pero no es una amenaza inmediata para su vida.
  • Menos urgente (Verde). El paciente puede esperar sin riesgo grave para su salud.
  • No urgente (Azul). Pacientes que requieren atención médica, pero no de forma inmediata.

En este contexto, el auxiliar de enfermería juega un papel importante en la organización y el seguimiento de los pacientes, asegurando que quienes están en categorías más bajas no sean olvidados mientras se atiende a los casos más urgentes.

El auxiliar de enfermería en el protocolo de un triage en urgencias

Aunque los médicos y enfermeras suelen ser quienes realizan la evaluación inicial, el auxiliar de enfermería tiene un papel clave dentro del protocolo de triage en urgencias. Como parte del equipo de salud, su función es crucial para asegurar que el proceso se lleve a cabo de manera eficiente y organizada. Algunas de sus tareas incluyen:

  • Registro de pacientes. El auxiliar de enfermería suele ser el primero en interactuar con los pacientes, registrando datos importantes como nombre, síntomas y signos vitales. Estos datos son fundamentales para que el personal médico evalúe rápidamente la situación del paciente.
  • Acompañamiento y preparación. Una vez que se ha hecho la clasificación, el auxiliar de enfermería es responsable de acompañar a los pacientes a las áreas correspondientes, ayudando a preparar a aquellos que necesitan atención inmediata.
  • Monitoreo de signos vitales. En muchos casos, el auxiliar de enfermería ayuda a monitorear los signos vitales de los pacientes, como la presión arterial, el pulso y la temperatura, lo cual es esencial para detectar cambios en la condición del paciente.
  • Comunicación constante. El auxiliar de enfermería actúa como un enlace entre los pacientes y el resto del equipo médico, asegurando que la información fluya de manera rápida y precisa.