La importancia de la hidratación en la nutrición deportiva
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Nutrición y dietética
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La hidratación en la nutrición deportiva es un componente esencial que afecta directamente el rendimiento y la recuperación de los atletas. Mantener una correcta ingesta de líquidos ayuda a regular la temperatura corporal, lubrica las articulaciones y facilita el transporte de nutrientes y oxígeno a los músculos. En este artículo, analizaremos la importancia de la hidratación en la nutrición deportiva, cómo calcular las necesidades de líquidos y las mejores estrategias para mantener una hidratación adecuada antes, durante y después del ejercicio.
El papel de la hidratación en el rendimiento deportivo
La hidratación en la nutrición deportiva es crucial para mantener el rendimiento físico durante el ejercicio. La deshidratación, incluso en niveles leves, puede afectar negativamente la capacidad de un atleta para realizarse al máximo. Un nivel de deshidratación del 1-2% del peso corporal puede reducir significativamente la resistencia, la fuerza y la agilidad.

¿Cómo afecta la deshidratación al cuerpo?
Cuando el cuerpo no tiene suficiente agua, la temperatura interna aumenta, lo que provoca fatiga y disminución en la capacidad de esfuerzo. La deshidratación también puede afectar la concentración y aumentar el riesgo de calambres musculares.
¿Cuánta agua necesita un deportista?

El requerimiento de líquidos varía según el atleta, el tipo de actividad física y las condiciones ambientales. En promedio, se recomienda beber al menos 500 ml de agua 2-3 horas antes de entrenar. Durante el ejercicio, los atletas deben intentar beber entre 200-300 ml de agua cada 20 minutos, ajustando esta cantidad según la sudoración.
Factores que influyen en las necesidades de hidratación
- Duración e intensidad del ejercicio: Las actividades más intensas y prolongadas aumentan la pérdida de líquidos.
- Clima: El calor y la humedad aceleran la pérdida de agua a través de la sudoración.
- Composición corporal: Los atletas con más masa muscular tienden a perder más agua.
Hidratación antes, durante y después del ejercicio
Antes del ejercicio
La hidratación antes del ejercicio es fundamental para comenzar la actividad con un equilibrio adecuado de líquidos. Unas 2-3 horas antes del ejercicio, se recomienda consumir medio litro de agua, y luego seguir con 250 ml adicionales unos 30 minutos antes.
Durante el ejercicio
Mantener una hidratación adecuada durante el ejercicio ayuda a mantener el rendimiento. Los atletas deben beber pequeños sorbos regularmente durante la actividad, especialmente si dura más de una hora.
Después del ejercicio
La recuperación es tan importante como la hidratación durante la actividad. Se recomienda beber 1.5 veces el peso en líquidos perdido durante el ejercicio para reponer el agua y los electrolitos perdidos.
Bebidas deportivas y electrolitos

Las bebidas deportivas pueden ser útiles durante entrenamientos prolongados e intensos, ya que contienen electrolitos como el sodio y el potasio, que se pierden a través del sudor. Estas bebidas ayudan a mantener el equilibrio electrolítico, lo que es clave para evitar los calambres y la fatiga.
¿Cuándo son necesarias las bebidas deportivas?
Para entrenamientos de más de una hora o en condiciones de calor extremo, las bebidas deportivas son recomendables. Estas proporcionan tanto electrolitos como carbohidratos, que reponen los niveles de glucosa y mantienen la energía durante la actividad.
Signos de deshidratación
Es importante reconocer los síntomas de la deshidratación para actuar rápidamente. Entre los signos de deshidratación se encuentran:
- Boca seca.
- Mareos o aturdimiento.
- Orina de color oscuro.
- Fatiga inusual.
La hidratación es un componente esencial en la nutrición deportiva y afecta directamente el rendimiento y la recuperación. Los atletas deben priorizar la ingesta adecuada de líquidos antes, durante y después del ejercicio, ajustando sus necesidades según la intensidad de la actividad, el clima y su tasa de sudoración.
